El Polo es un deporte que tiene su origen en el llamado Sagol Kangjei que se jugaba en la India (en Manipur) alrededor del año 300 antes de Cristo y que en Persia ya se jugaba, con el nombre de Pulu (que significaba Raíz de sauce), desde más de 500 años antes de Cristo.
Entre las curiosidades y antecedentes históricos de estas prácticas, se hallan pinturas chinas sobre seda que reproducen al Emperador Hsuang-Tung jugando al polo.
Los militares británicos destinados a la India (Colonia británica) emprendieron allí a jugarlo, a mediados del Siglo XIX, creándose en 1859 el Primer Club de Polo en Assam. En Inglaterra se jugó por primera vez en 1869, entre oficiales de la caballería, y en Estados Unidos, en 1876.
El Polo es regido por el Reglamento establecido en 1875 en Gran Bretaña, por la Hurlingham Polo Association de Londres.
El polo compitió en cinco Juegos Olímpicos (1900, 1908, 1920, 1924 y 1936) y el primer Campeonato del Mundo fue realizado en 1989.
El deporte se juega con dos equipos de cuatro jinetes (dos delanteros, un medio y un defensor), usando Tacos de Polo, malletes llamado en paices de habla inglesa, mazos o sticks de diferentes largos hechos de caña y con mangos flexibles. El objetivo del juego es adelantar la bocha (una pequeña pelota de madera o plástico) con golpes fuertes hasta introducirla entre los postes del gol. El equipo con más goles es el ganador.
Un partido se divide en 8 chukkers o tiempos, cada uno de siete minutos y treinta segundos con descansos para cambiar de caballos, ya que el ritmo de juego es muy agotador.